La fiscal Delia Espinoza lo dijo claro: eso sí es politización de la justicia.
¿Por qué callaron cuando se pidió la ilegalidad del partido de Antauro Humala?
¿Por qué solo reaccionan para salvar al fujimorismo?
La respuesta es evidente: el gobierno se arrodilla frente a una mafia política.
¡Que quede claro!
No es defensa de la democracia, es complicidad con quienes siempre traicionaron al pueblo.
No es respeto a la justicia, es protección a corruptos de siempre.
El pueblo no va a aceptar más injerencias ni blindajes. La justicia debe ser libre del poder político.





