El Congreso de la República es una de las entidades más desacreditadas del Estado Peruano, debido a que muchas leyes se aprueban sin tener en cuenta el clamor popular, ejemplos sobran, más de la mitad de la población está en contra de la reelección, pero en este Congreso en primera votación se aprobó la reelección de gobernadores regionales y alcaldes, sigue pendiente otra votación, por la reconsideración presentada por una congresista de APP. Por otro lado, este Congreso no goza de la simpatía de la población por las leyes que aumentan la burocracia y gasto al Estado como la vuelta del Senado, ni que decir de las leyes que favorecen a la delincuencia.

Cada Congresista cuenta con un equipo de asesores, tenemos por ejemplo el caso del ex gerente general del gobierno regional de Loreto en la gestión de Fernando Meléndez, Moisés Panduro, quien se desempeña con el cargo de Asesor II en el Congreso, ha recibido varios pagos de está entidad pública por más de 200,000 soles, algunos pagos llaman la atención, en Enero del 2024 le hicieron 4 pagos, uno por S/. 15,529.07 el 17/01/2024 y otro también por S/. 20,308.17 el 18/01/2024, de qué fueron esos S/. 20,308.17, de qué tanto le paga el Congreso, provecho, fácil es criticar desde la comodidad de una oficina en Lima con un sueldazo del Estado, así cualquiera.
También se tienen 4 pagos en Julio del 2024 realizados al Asesor II del Congreso, siendo los más llamativos el de S/. 11,089.07 del 09/07/2024 y otro pago elevado de S/. 7,248 el 16/07/2024, el 28 de Octubre del 2024 se observa una transferencia de S/. 25,256.21, tanto dinero transfiere el Congreso, para qué fueron también esos 25,256 soles, sería importante una aclaración al respecto del señor Panduro. Cuántos asesores más de los congresistas de Loreto habrá en el Congreso, que reciben ese tipo de pagos, cuál es su productividad, para qué tanto asesores en el Congreso, que increíble como dice nuestro amigo Roger Taricuarima, que para el 2025 el Congreso haya presupuestado 1,412 millones de soles, el cuál debería reducirse a la mitad, para generar un ahorro y disminuir el déficit presupuestal del Estado.








